viernes, 30 de enero de 2026

28 years later: The Bone Temple

 

"28 years later: The Bone Temple" es la segunda película, de una nueva trilogía, de la tercera entrega de la trilogía original que empezara en el 2002 con "28 días después" y tuviera su secuela con "28 semanas después". Si esto les parece confuso déjenme guiarlos por el fascinante universo disruptivo en el género de cine zombi.

El año pasado la tercera entrega de la trilogía original llamada simplemente "28 años después" causo una placentera sorpresa entre los fans de la saga y al público general, llevando al extremo la historia del particular virus zombi creado por Danny Boyle. Y es que, en este universo, el virus tiene características que ya en el 2002 lo destacaron de todas las anteriores películas (comerciales) del género: se basa en una enfermedad de “ira” creada en un laboratorio y testeada en simios que por accidente infectan a los seres humanos, quienes inmediatamente pierden control de su conciencia, para empezar a tener hemorragias vomitivas, una ira desmedida y un ataque constante a otros seres humanos a quienes transforma.

Queda claro que en este caso, los infectados no pierden la vida, sino que se transforman biológicamente en otra forma de vida, algo que no había quedado claro hasta la entrega anterior en la que una de las infectadas en estado “zombi” fue encontrada embarazada, dando a luz a una bebé sana libre de la infección.

Mientras que la entrega anterior sorprendió con esta revelación, que realizaran su joven protagonista Spike y su madre Isla, en su búsqueda por el doctor Kelson interpretado por Ralph Fiennes. Esta entrega retoma la historia de Spike ahora unido a grupo de jóvenes con el que se topa, que actúan con acciones violentas sobre los sobrevivientes humanos con los que se toman, su líder los hace llamar a todo “Jimmy”.

“Bone Temple” difiere con su antecesora en que el protagonista Spike queda relegado por la decisión narrativa de centrar el eje de la acción y el protagonismo en dos personajes: El líder de los “Jimmys” y el doctor Kelson. Este podría ser el primer punto de desequilibrio en alguien que quisiera ver una continuidad de perspectiva, porque, aunque Spike aún es parte vital de la historia, su personalidad combativa y heroica para haber desaparecido para dar pase a una más temerosa e inactiva.

Son los otros seis “dedos” de Jimmy, a quienes él llama así, y su visión destructiva del mundo, el cual creen que ha caído en el dominio de Satanás y bajo el cual torturan y matan a las personas, lo que contrasta con los experimentos del doctor Kelson de traer de vuelta la humanidad en los infectados, teniendo como paciente de prueba al famoso zombi alfa Sansón a quien poco a poco medica experimentando con los límites de los efectos del virus en los seres humanos.

Son estas dos motivaciones: la humanista de Kelson y la satanista de Jimmy las que finalmente confluyen en el clímax de la película, que aunque en apariencia simple, esta llena de personajes carismáticos y actuaciones memorables; la estética del escenario nos permite entrar en la fantasía teatral en la que se ha convertido el mundo para estos seres, unos desde el miedo y las creencias y otros desde la razón y la ciencia, lo que hace un contraste realista de la misma naturaleza humana, sobrepasando la animal, para ser única en los limites que sobrepasa, capaz de crear y curar, como de destruir y matar.

Nina de Sosa ha logrado hacer una entretenida y destacable entrega de esta saga que mantiene la expectativa de que pasará a continuación, temiendo naturalmente por cada uno de los personajes, incluido Sansón. Si usted no tiene un estomago sensible podrá soportar la mínima dosis de gore que plantea la cinta, una digna entrega del universo de “28 días después”.


martes, 27 de enero de 2026

Rental Family

 

Rental Family es el segundo largometraje de la directora japonesa Hikari, quien saltó a la fama con la serie de Netflix "Beef", y quien mantiene, en esta última película, esa peculiar dualidad de ser de origen japonés pero criada en Estados Unidos desde su adolescencia. 

De esta dualidad surge "Rental Family", la historia de Philip, un actor estadounidense que se ha quedado "varado" en Japón tras triunfar en un anuncio de pasta de dientes, y que ahora va de trabajo en trabajo ofreciendo sus dotes interpretativas al mejor postor; hasta que inesperadamente se topa con una oferta de trabajo para actuar como familiar, asistir a velorios, ser el "novio extranjero" de una chica en apuros o el padre de una chica que nunca ha conocido a la suya. 

Hikari ha comentado que la idea de esta película surgió de la búsqueda de "trabajos inusuales" que un estadounidense pudiera realizar en Japón. Su coguionista, Stephen Blahut, sugirió este negocio de alquilar "familias" o "personas", algo verdaderamente extraño para el público en general, incluidos los japoneses, pero que parece haber cobrado mayor impulso tras la pandemia y el avance tecnológico, factores que han contribuido a una mayor sensación de soledad entre la población japonesa. 

Para el papel de Philip, Hikari eligió a Brendan Fraser, ganador del Óscar por "La Ballena", quien en esta película interpreta a un personaje inocente y soñador, pero pragmático, que simplemente busca trabajo para sobrevivir en Japón. Esto significa que no hay otra motivación que aceptar el nuevo rol como un trabajo más. Poco a poco, y como se esperaba de los tráilers y las sinopsis, Philip comienza a desarrollar un vínculo emocional con las personas para las que interpreta un personaje, sin que estas lo sepan.

Esto sucede porque algunas personas contratan los servicios de Philip para satisfacer las necesidades de sus seres queridos, quienes desconocen que es actor. Este es el caso de la niña mencionada anteriormente, que necesita una figura paterna para matricularse en la escuela, y a quien Philip se presenta como su verdadero padre; o de un escritor anciano con Alzheimer, para quien Philip interpreta a un reportero interesado en su vida. En ambos casos, nuestro protagonista desarrolla empatía y afecto por sus clientes, algo que no debería, pero que le resulta imposible no sentir. En ambos casos, va más allá de sus obligaciones por su bienestar, no sin consecuencias dramáticas.

Pero las novedades de "Rental Family" terminan ahí. Su ritmo distintivamente "japonés" no es gratuito ni forzado; es, en sí mismo, la "naturaleza" de cierto estilo narrativo japonés que se originó con el nacimiento de su cine con directores como Yasujirō Ozu. Este estilo refleja la cadencia ceremoniosa y la armadura externa que la gente de la sociedad japonesa está acostumbrada a exhibir, un estilo impuesto por los propios personajes, como hizo Wim Wenders con "Perfect Days". Pero donde otras historias encuentran personajes carismáticos, Hikari no revela nada nuevo. Por alguna razón, "Rental Family" da la sensación de ser una producción diseñada para forzar la emoción, con música que nos indica que debemos conmovernos.

Para distinguir claramente una obra que alcanza mayor profundidad, se puede ejemplificar la película japonesa de 2008 "Departures", dirigida por Yojiro Takita, una especie de sentimentalismo llevado naturalmente al clímax de la realización de la conexión humana y la celebración de la vida. Mientras que "Departures" resuena con contenido, "Rental Family" permanece anecdótica. Quizás si la película resulta "anecdótica", se deba a que la vida de Philip en Japón es, por definición, una sucesión de anécdotas pagadas. El cine contemporáneo de Hikari refleja una verdad incómoda: a veces, en la modernidad, la conexión humana ya no es un "clímax natural", sino un servicio que intentamos optimizar mediante la estética, incluso si el resultado es un "vuelo a medias".



lunes, 29 de diciembre de 2025

One battle after another

 

Somos verdaderamente afortunados de que esta película se haya estrenado en cines de todo el país, y más aún en cines provinciales. Esto se debe quizás principalmente a dos factores: primero, como se puede apreciar en la imagen del encabezado, Leonardo DiCaprio aparece de forma destacada en todos los carteles y materiales promocionales, lo que lo convierte, a ojos del espectador, en el "protagonista" de la película; y segundo, el marketing la posiciona casi como una película de acción, permitiendo al público comprender fácilmente su género. Sin embargo, ninguno de estos factores es del todo cierto, pero tampoco del todo falso. La película utiliza los clichés del cine comercial (secuencias de persecución, villanos excéntricos) para presentar un estudio de personajes profundo y experimental, y eso es lo que la hace tan fascinante, llevándola a ser considerada por el público y la crítica como una de las mejores del año

Es gracias a Paul Thomas Anderson que "Una Batalla Tras Otra" se convierte en un producto único, ya que su filmografía, temáticamente hablando, no había producido previamente una película de acción, y por lo tanto, la acción no es el enfoque principal del director. En cambio, su enfoque principal se centra en el conflicto humano llevado al límite de la psique humana. Películas como "There will be blood", "The Master" y "Magnolia", entre otras, destacan por su profundidad emocional: amor, obsesión, precariedad y contradicción. Estos mismos hilos narrativos son los que podemos esperar en "Una Batalla Tras Otra", que, en apariencia, es una película de acción (porque lo es), y en su interior, un fascinante estudio de los personajes de cada uno de sus actores. "Una Batalla Tras Otra" es, por lo tanto, una batalla de contradicciones que no sigue un único camino: es una película de acción, un drama honesto, una obra sobre la obsesión y una comedia; cada uno de sus personajes, como notas musicales, contribuye a los acordes de esta sinfonía de variaciones.

Desde el inicio DiCaprio se siente como una nota disonante, atípica, por su gran papel secundario, es en esencia una protagonista en las sombras, como podríamos ser precisamente todos en cualquier escenario, el verdadero catalizador de toda la trama es su novia Perfidia Beverly Hills, interpretada por Teyana Taylor, provocadora mujer revolucionaria con el único objetivo de persistir en su lucha contra el estado, en especial es estado opresor de los inmigrantes.

En este sentido, la película se convierte en una extraña declaración de intenciones en un país donde la inmigración ha sido un tema central en la política interna durante años, convirtiéndose también en el motor del conflicto, una tercera capa: la supremacía autoimpuesta de la población "blanca" y su extremismo racial contra las diversas comunidades afrodescendientes y latinas. Dos figuras antitéticas operan en este mundo: el coronel Steven Lockjaw y el carismático sensei Carlos, interpretados por Sean Penn y Benicio del Toro respectivamente, ambos merecidamente nominados a Mejor Actor de Reparto. Son estos dos, junto con Bob Ferguson, el personaje de DiCaprio, quienes transforman la película, una vez que su catalizador inicial, Perfidia, desaparece de la pantalla, en una cuarta capa: la comedia.

Como una serie de episodios basados ​​en historias inconexas, pero sin cortes, "Una Batalla Tras Otra" se despliega ante tus ojos como una secuencia de divertidos contrastes, tan absurdos como la vida misma, mientras Bob y el Sensei Carlos intentan encontrar a Willa, la hija de Bob y Beverly, interpretada por Chase Infinity. La película gira en torno a ella, sin dejar de centrarse en Lockjaw, Bob, el Sensei Carlos y el contexto de la lucha entre el poder y la vida. Mientras Bob (DiCaprio) encarna la paranoia y el caos, Carlos proporciona una especie de "calma excéntrica" ​​a medida que la búsqueda de Willa se convierte en una serie de situaciones donde el plan siempre parece estar al borde del colapso. Anderson y del Toro usan a Sensei Carlos como nota a pie de página, lo que define todo el clímax final de la película.

Willa se convierte en la heroína y protagonista de su propia historia, relegando a Bob una vez más a una nota disonante que resulta inquietante debido a su falta de influencia en su destino final. Sin embargo, es esta decisión decepcionante la que Paul Thomas Anderson ejecuta con maestría, como si se tratara de la música de su compositor habitual, el guitarrista de Radiohead, Johnny Greenwood. Y esa es otra de las cualidades subyacentes de la película: la música de Greenwood y su aire de cine negro, acentuado por melodías disonantes, reflejan a la perfección la dirección que Thomas Anderson da a la cinta.

Sean Penn merece una mención especial. No lo reconocí realmente durante la película hasta que su nombre apareció en los créditos finales. Sus gestos, su físico y la psique interior del personaje, transmitida a través de la forma en que articula cada frase, cada mirada y, al mismo tiempo, persigue sus pasiones y deseos, lo convierten en el villano más simpático de una galería de figuras ilustres como Hans Landa (Christof Waltz), el Joker (Heath Ledger) o Anton Chigurh (Javier Barden). Lo más inquietante de Lockjaw no es su capacidad para la violencia, sino su carisma. Anderson no lo retrata como un burócrata frío, sino como un hombre con pasiones, deseos y una psique vibrante. Es alguien que disfruta de lo que hace; su maldad aunque proviene del odio, también surge de una convicción absoluta en su misión, lo que lo hace aún más peligroso porque es imposible razonar con su entusiasmo. Al retratar a Bob y Perfidia como anarquistas de emociones intensamente violentas, Lockjaw deja en parte de parecer un perseguidor de rebeldes de corazón puro y se vuelve más empático como un perseguidor de personajes verdaderamente peligrosos.

Volviendo al principio de esta reseña, pienso de nuevo que tuvimos suerte de ver esta película en cines. Claro que ahora se puede ver en plataformas de streaming, pero su maestría solo se aprecia plenamente en la pantalla grande, donde eres una conciencia unida a otras, inmerso en una realidad de disfrute a múltiples niveles..


sábado, 20 de diciembre de 2025

IT: Welcome to Derry

 


En el pueblo de Derry, una extraña actitud de tolerancia al mal, y verdadero mal, se apodera de sus habitantes; desapariciones de adultos y, en aún en mayor cantidad, niños son solo sobrepasadas por la indiferencia más pasmosa. Es en este contexto que Stephen King instaura una historia de terror con trasfondos de horror cósmico en su famoso libro "IT" (ESO) con un ser inter- dimensional, que tomando la forma de nuestros peores miedos, devora insaciable a las víctimas que tengan la mala suerte de toparse con él.

Adaptada en 1990 para la televisión, no fue hasta el año 2017 que fue llevada a la pantalla grande en dos adaptaciones que dividían la obra de King, dirigidas por  el argentino Andy Muschietti, las cuales fueron un éxito rotundo, llegando a ser (aún) la película de terror más taquillera de la historia del cine. Muschietti surge de las cenizas del fracaso que fuera The Flash (2023)  como un fénix de horror renacido, para darnos una joya de la televisión magistralmente conducida donde se expande el lore del universo creado por King, pero a la vez nos cuenta la historia de personajes entrañables e inolvidables.

Como viene siendo con muchos cineastas, el streaming se ha vuelto una forma de escape para las grandes mentes del cine y en este caso un refugio para una de las mejores historias del año. "IT: Welcome to Derry" o "ESO: Bienvenidos a Derry" es una serie precuela de las dos películas que en el 2017 y 2019 dirigiera Muschietti, trayéndonos a la década de los 60, donde un nuevo ciclo de terror se inicia cuando, como cada 27 años, el ser cósmico conocido simplemente como "Eso" inicia una nueva ola de violencia.

Desde el capítulo uno la serie hace una declaración de intenciones en su crudeza y espectacularidad, indicando que nadie está a salvo, generando un verdadero desbalance en el espectador, manteniéndolo siempre sorprendido, a la vez que preocupado por el bienestar de los protagonistas, con escenas gore con suficiente malicia para hacer voltear la cara a los más sensibles. Radica aquí la maestría de la serie, realmente ser una serie de horror, y un relato satisfactorio del proceso de crecimiento de sus personajes, haciendo que la empatía se mezcle con el terror.

Las sorpresas de la serie no paran durante todos sus capítulos, como por ejemplo con la inclusión del personaje de Dick Halloran en la órbita de IT, siendo un personaje principal de la saga de "The Shining", como si de la fantasía de algún fan se tratase, haciéndolos combatir. Cabe notar que su inclusión no es forzada, sino que responde a los interludios que tiene la novela, donde se menciona su participación en la masacre del "Black Spot" hecho que también se muestra en uno de los capítulos más brillantes de la serie.


Las actuaciones de Chris Chalk como Dick Halloran, Jovan Adepo como el abuelo del famoso Mike Hanlon, y sobre todo Bill Skarsgård repasando su papel como el payaso Pennywise, son resaltantes a un nivel cinematográfico. Es en cierta forma una lástima que este relato no lo hayamos podido ver en el cine, como suele pasar con materiales tan bien hechos en calidad técnica, como narrativa como este. Bastará decir que HBO ha retomado su rol de ser "más que televisión" como recordara con series estilo "Band of Brothers" o "Game of Thrones", las actuaciones del elenco de niños está a la altura de sus contrapartes adultas, generando verdadero apego del espectador por ellos, logrando picos emocionales tan fuertes como lo fueran aquellos que generaban las películas. Sin mencionar por no contar la trama la epitome de la épica cuando uno de los personajes infantiles se enfrente directamente a IT.

                                    

Si es usted es fan del terror, más aún fan de las novelas de Stephen King, y fan de la historia de It y las películas de Muschietti, definitivamente no debe perderse esta serie, la cual eleva las posibilidades del universo cinematográfico de Stephen King a niveles que quizá ahora solo podemos sospechar. Por ahora habiendo sido saciados de horror cósmico y aventura, volveremos a hibernar a la espera de la siguiente temporada de esta serie, que retrocederá 27 años al pasado. Esperemos pacientes la nueva era de terror que nos traerá IT. Por ahora les diré que está es sin duda la mejor serie de terror del año.


domingo, 14 de diciembre de 2025

Frankestein


Es imposible separar al creador de su creación, y precisamente este es uno de los ejes centrales de la novela que en el año 1818 publicara la escritora británica Mary Shelley, delimitando con ella el género de terror vinculado a la ciencia ficción; paradójicamente esta máxima también parece aplicarse a la nueva película del director mexicano Guillermo del Toro, quien ha visto cumplido su sueño gracias a su pasión y el apoyo del gigante Netflix.  La película, fruto de décadas de fascinación, es un lienzo suntuoso donde su amor por el monstruo incomprendido y esencialmente piadoso se manifiesta plenamente.

Y es que la historia de Del Toro y Frankenstein se remonta a los inicios de su fascinación por genero de lo monstruoso y lo terrorífico, así a lo largo de su filmografía ha habido varias reminiscencias de lo que en su mente era la figura del ser incomprendido, destinado a ser diferente, pero más piadoso y humano que lo que por generalidad se consideraría humano.

En Frankenstein Del Toro modifica elementos del relato aquí y allá, no siempre en una sensación global de mejora a la historia, pero si con una justificación narrativa que le da nuevos matices a los personajes; así Victor y su amada Elizabeth no tienen una relación de amor, y se palpa a momentos una fascinación unilateral, mientras que como hiciera en "La forma del Agua" Elizabeth se siente más vinculada a la criatura. Su padre, como mecenas de Victor también es un añadido que se escabulle sin mayor visceralidad, tal como lo hace el reconvertido en adulto hermano de Victor. Poco a poco se entreteje y justifica las acciones de Victor, con la figura del padre castigador, y la añoranza del cuidado maternal perdido como un catalizador a su búsqueda por vencer a la muerte.

Alrededor de todos estos cambios Del Toro construye un espectáculo visual fascínate lleno de color y representatividad que trasladan al inconsciente del espectador las motivaciones, búsquedas y hallazgos de los personajes. El rojo, el negro, el azul, el blanco llevan la batuta de una historia contada desde dos perspectivas: El creador y su creación. Oscar Issac hace un gran papel como el obsesivo Victor Frankenstein, pero no lograr transitar, quizá por una decisión de dirección o edición. el camino que enlaza la violencia ejercida durante su infancia con la violencia con la que trata a su "hijo" o creación, sino que le surgen en momentos de frustración con la criatura. 

Por su parte Jacob Elordi gesticula y se mueve convincentemente como "La Criatura", una verdadera epitome de la complexión human hecha de trozos de otros cuerpos, para formar uno bien proporcionado y limpio, tal cual la maestría de un genio cirujano lo imaginaría. Es ahí la gran diferencia con anteriores versiones de la novela que lo representan deforme y demente, su verdadera deformidad no es física, sino ontológica: un ser sin nombre ni propósito, que solo desea la conexión humana que Victor le niega. Elordi es presa de su propia identidad, super fuerza e incluso inmortalidad, cuando la mente y el corazón del monstruo pueden ser capaces de amar y tener compasión, mientras que su cuerpo e ira lo hacen el estereotipo de una bestia.

Todo esto hace que Frankenstein de Del Toro sea un gigante de técnica cinematográfica, pero con una mente y corazón que aun necesitan empezar a latir con mayor fuerza. En parte por lo predecible de la historia ya contada. Para nosotros los fanáticos tanto de Guillermo como de Frankenstein la experiencia es increíble y mágica, sin embargo no lo será para el público general, sino le tienen la suficiente paciencia para dejarla crecer dentro de ellos.



 

lunes, 8 de septiembre de 2025

The Conjuring 4: Last Rites

 


En su primer fin de semana la última entrega de la saga "El Conjuro"  ha generado un éxito inesperado, para un año en que Warnner Bros viene liderando la taquilla, llevando a los cines a una insospechada cantidad de publico a nivel mundial. Dirigida por el clásico director de la franquicia Michael Chaves, quien ha realizado su carrera enteramente dirigiendo peliculas del universo de "El Conjuro", la película vuelve a trasladar nuestros miedo al entorno que en su momento fuera tan exitoso con cintas de terror como "El Excorsista" y "La Profecia": la religión y la familia.

Llevando el terror como una amenaza a estos dos espacios donde deberiamos sentirnos seguros y protegidos, la historia sigue uno de los casos sin resolver de la familia Warren esta vez trasladandonos a mitad de la década de los ochenta, donde los "famosos" investigadores sobrenaturales se encuentran retirados, un objetivo mucho más personal para los Warren sumando a la amenaza demoniaca : su propia hija.

La estructura siguiente es la misma que le diera exito a la franquicia en las entregas 1 y 2 de la saga, sin embargo no por eso es menos efectiva, como un lugar familiar que nos lleva por las "tres etapas" de la posesión, tal cual lo hicieran sus antecesoras, con correctas actuaciones de la familia Smurl y los clásico "jump scares" manejados correctamente. Lo que hace atrapante a "Last Rites" es la sensación de peligro que se plantea por la edad avanzada de sus protagonistas y el inminente riesgo de perder en el proceso a su hija.

Similar a "El Exorcista" la narrativa de "El Conjuro" tiene una cadencia interesante que nos lleva poco a poco a la confrontación final donde la familia Warren, unida ahora con la siguiente generación representada por su hija y su prometido, logran detener al demonio de turno con una final anticlimatico, dado que este fue uno de los casos que los Warren no pudieron resolver.

Es complicado pensar que luego del exito de esta entrega "final" no continuen con la franquicia, sobre todo por el buen sabor de boca que ha dejado en el público,  y aunque tenga una sensación a final y cierre digno, quizá veamos aun más de los Warren en el futuro.


domingo, 20 de julio de 2025

Superman


Hay tantas versiones e interpretaciones cinematográficas de Superman como las ha habido en los cómics a los largo de sus casi cien años de creación: insuperables, frágiles, generosos, totalitarios, inexpertos, veteranos; y por supuesto en el cine siempre ha sido referenciada la versión de Superman de 1978, como el arquetipo de lo que él clásico superhéroe de DC debe ser.

El director James Gunn, ahora convertido en co-director de la renovada "DC Studios", nos ha traído "su" versión (nunca mejor usado él articulo posesivo) del hombre de acero, usando los elementos básicos de su mitología pero transformandolo en uno de sus caracteristicos personajes falibles, como ya lo hiciera en sus otros exitos "Guardianes de la Galaxia" o "Sucide Squad", a la vez que se mantiene fiel a la esencia del superheroe pero imprimiendo una realista motivación para que su "hombre del mañana" tome la decisión de obrar a favor de lo más desvalidos y proteger la vida a todo nivel.

El apartado visual de Gunn se repite como en su anterior filmografía trayendonos un universo colorido, en ocasiones a tales extremos de ruido que recuerda a la visualmente extraña "Guardianes 2" con colores saturados, combinaciones psicodélicas y movimientos rápidos, que podrían marear el espectador más desprevenido, que quizá se pueda sentir abrumado por el maremagnum de personajes que se precipitan uno tras otro en un mundo ya establecido que inicia en media acción con un Superman derrotado huyendo hacia su "Fortaleza de la Soledad".

Claramente influenciado por la "Edad de Plata" de los comics del personaje y apoyandose en los casi cincuenta años desde la primera vez que apareciera en la pantalla grande, Gunn asume acertadamente que el público mundial conoce el universo de los superheroes y en especial el de Superman, asi nos introduce en una historia basada en tres ejes narrativos principales: la aparición de Krypto, una historia de origen personal de Superman y su enfrentamiento contra los planes de Lex Luthor por asesinarlo.

Con respecto al primero, Krypto tiene la misma  transformación que Clark y los Kent, en esta versión Krypto deja su clásica apariencia  y personalidad para ser más un mestizo problemático con no mayor objetivo que ser un perro y nada más, se agradece que sea uno de los motores de la historia ya que cualquier dueño de un perro se puede identificar con ese deseo de cuidar y proteger a tu mascota, lo que hace que me haya sentido más empatico aun con el personaje de Superman, esto hace que la inclusión de Krypto no se sienta extraña.

El segundo eje se desarrolla de igual forma Johnattan y Martha quienes se vuelven dos padres aun mas comunes y realistas para Clark Kent, resaltados gracias un giro de trama tan sorpresivo que podria dejar con la guardia baja a los fanáticos de Jor-El y Lara, pero que es esencial para determinar un claro mensaje de la versión de Gunn: este Superman decide hacer el bien por que es lo que trae con él, pero principalmente por la influencia de sus padres terricolas.

Siendo estos los dos ejes emocionales de la historia, la acción la trae el tercero, con un Lex Luthor interpretado por un Nicholas Hoult a la vez que "comiquero" más despiadado y determinado en su objetivo de eliminar a Superman, con quien llegan como secuaces "La Ingeniera" y "Ultraman", además una larga secuencia de planes que involucran Kaijus, universos de bolsillo, equipos técnicos, planes de desacreditación, conflictos internacionales y la clásica kryptonita.  Todo desde la perspectiva de la ya mencionada "era de plata" lo que hace que brillen personajes como Jimmy Olsen y claro Lois Lane interpretada por Rachel Brosnahan, que repite la versión de Lois que ya vieramos interpretado por Bitsie Tulloch en la recordada "Superman & Lois".

En resumen si no gustan del universo de James Gunn quiza no disfruten de esta versión, pero estoy seguro que conforme más veces se vea esta película un verdadero fan de Superman sabrá apreciar su influencias como "Superman All-star" como resumen de todas las etapas del personaje, asi como la divertida inclusión de la "Justice Gang", Mr. Terrific, Hawkgirl y Guy Gardner. Superman se siente como una continuidad del universo creado en "Sucide Squad" y "Peacemaker", pero pareciera que aunque estos tres proyectos han tenido el sello caracteristico de Gunn, el resto de película que seguirán tendrán la marca de los directores y guionistas que lo sucedan. Solo el tiempo dirá si podremos seguir disfrutando de una era de popularidad de estos personajes.
 

28 years later: The Bone Temple

  "28 years later: The Bone Temple" es la segunda película, de una nueva trilogía, de la tercera entrega de la trilogía original q...