lunes, 29 de diciembre de 2025

One battle after another

 

Somos verdaderamente afortunados de que esta película se haya estrenado en cines de todo el país, y más aún en cines provinciales. Esto se debe quizás principalmente a dos factores: primero, como se puede apreciar en la imagen del encabezado, Leonardo DiCaprio aparece de forma destacada en todos los carteles y materiales promocionales, lo que lo convierte, a ojos del espectador, en el "protagonista" de la película; y segundo, el marketing la posiciona casi como una película de acción, permitiendo al público comprender fácilmente su género. Sin embargo, ninguno de estos factores es del todo cierto, pero tampoco del todo falso. La película utiliza los clichés del cine comercial (secuencias de persecución, villanos excéntricos) para presentar un estudio de personajes profundo y experimental, y eso es lo que la hace tan fascinante, llevándola a ser considerada por el público y la crítica como una de las mejores del año

Es gracias a Paul Thomas Anderson que "Una Batalla Tras Otra" se convierte en un producto único, ya que su filmografía, temáticamente hablando, no había producido previamente una película de acción, y por lo tanto, la acción no es el enfoque principal del director. En cambio, su enfoque principal se centra en el conflicto humano llevado al límite de la psique humana. Películas como "There will be blood", "The Master" y "Magnolia", entre otras, destacan por su profundidad emocional: amor, obsesión, precariedad y contradicción. Estos mismos hilos narrativos son los que podemos esperar en "Una Batalla Tras Otra", que, en apariencia, es una película de acción (porque lo es), y en su interior, un fascinante estudio de los personajes de cada uno de sus actores. "Una Batalla Tras Otra" es, por lo tanto, una batalla de contradicciones que no sigue un único camino: es una película de acción, un drama honesto, una obra sobre la obsesión y una comedia; cada uno de sus personajes, como notas musicales, contribuye a los acordes de esta sinfonía de variaciones.

Desde el inicio DiCaprio se siente como una nota disonante, atípica, por su gran papel secundario, es en esencia una protagonista en las sombras, como podríamos ser precisamente todos en cualquier escenario, el verdadero catalizador de toda la trama es su novia Perfidia Beverly Hills, interpretada por Teyana Taylor, provocadora mujer revolucionaria con el único objetivo de persistir en su lucha contra el estado, en especial es estado opresor de los inmigrantes.

En este sentido, la película se convierte en una extraña declaración de intenciones en un país donde la inmigración ha sido un tema central en la política interna durante años, convirtiéndose también en el motor del conflicto, una tercera capa: la supremacía autoimpuesta de la población "blanca" y su extremismo racial contra las diversas comunidades afrodescendientes y latinas. Dos figuras antitéticas operan en este mundo: el coronel Steven Lockjaw y el carismático sensei Carlos, interpretados por Sean Penn y Benicio del Toro respectivamente, ambos merecidamente nominados a Mejor Actor de Reparto. Son estos dos, junto con Bob Ferguson, el personaje de DiCaprio, quienes transforman la película, una vez que su catalizador inicial, Perfidia, desaparece de la pantalla, en una cuarta capa: la comedia.

Como una serie de episodios basados ​​en historias inconexas, pero sin cortes, "Una Batalla Tras Otra" se despliega ante tus ojos como una secuencia de divertidos contrastes, tan absurdos como la vida misma, mientras Bob y el Sensei Carlos intentan encontrar a Willa, la hija de Bob y Beverly, interpretada por Chase Infinity. La película gira en torno a ella, sin dejar de centrarse en Lockjaw, Bob, el Sensei Carlos y el contexto de la lucha entre el poder y la vida. Mientras Bob (DiCaprio) encarna la paranoia y el caos, Carlos proporciona una especie de "calma excéntrica" ​​a medida que la búsqueda de Willa se convierte en una serie de situaciones donde el plan siempre parece estar al borde del colapso. Anderson y del Toro usan a Sensei Carlos como nota a pie de página, lo que define todo el clímax final de la película.

Willa se convierte en la heroína y protagonista de su propia historia, relegando a Bob una vez más a una nota disonante que resulta inquietante debido a su falta de influencia en su destino final. Sin embargo, es esta decisión decepcionante la que Paul Thomas Anderson ejecuta con maestría, como si se tratara de la música de su compositor habitual, el guitarrista de Radiohead, Johnny Greenwood. Y esa es otra de las cualidades subyacentes de la película: la música de Greenwood y su aire de cine negro, acentuado por melodías disonantes, reflejan a la perfección la dirección que Thomas Anderson da a la cinta.

Sean Penn merece una mención especial. No lo reconocí realmente durante la película hasta que su nombre apareció en los créditos finales. Sus gestos, su físico y la psique interior del personaje, transmitida a través de la forma en que articula cada frase, cada mirada y, al mismo tiempo, persigue sus pasiones y deseos, lo convierten en el villano más simpático de una galería de figuras ilustres como Hans Landa (Christof Waltz), el Joker (Heath Ledger) o Anton Chigurh (Javier Barden). Lo más inquietante de Lockjaw no es su capacidad para la violencia, sino su carisma. Anderson no lo retrata como un burócrata frío, sino como un hombre con pasiones, deseos y una psique vibrante. Es alguien que disfruta de lo que hace; su maldad aunque proviene del odio, también surge de una convicción absoluta en su misión, lo que lo hace aún más peligroso porque es imposible razonar con su entusiasmo. Al retratar a Bob y Perfidia como anarquistas de emociones intensamente violentas, Lockjaw deja en parte de parecer un perseguidor de rebeldes de corazón puro y se vuelve más empático como un perseguidor de personajes verdaderamente peligrosos.

Volviendo al principio de esta reseña, pienso de nuevo que tuvimos suerte de ver esta película en cines. Claro que ahora se puede ver en plataformas de streaming, pero su maestría solo se aprecia plenamente en la pantalla grande, donde eres una conciencia unida a otras, inmerso en una realidad de disfrute a múltiples niveles..


sábado, 20 de diciembre de 2025

IT: Welcome to Derry

 


En el pueblo de Derry, una extraña actitud de tolerancia al mal, y verdadero mal, se apodera de sus habitantes; desapariciones de adultos y, en aún en mayor cantidad, niños son solo sobrepasadas por la indiferencia más pasmosa. Es en este contexto que Stephen King instaura una historia de terror con trasfondos de horror cósmico en su famoso libro "IT" (ESO) con un ser inter- dimensional, que tomando la forma de nuestros peores miedos, devora insaciable a las víctimas que tengan la mala suerte de toparse con él.

Adaptada en 1990 para la televisión, no fue hasta el año 2017 que fue llevada a la pantalla grande en dos adaptaciones que dividían la obra de King, dirigidas por  el argentino Andy Muschietti, las cuales fueron un éxito rotundo, llegando a ser (aún) la película de terror más taquillera de la historia del cine. Muschietti surge de las cenizas del fracaso que fuera The Flash (2023)  como un fénix de horror renacido, para darnos una joya de la televisión magistralmente conducida donde se expande el lore del universo creado por King, pero a la vez nos cuenta la historia de personajes entrañables e inolvidables.

Como viene siendo con muchos cineastas, el streaming se ha vuelto una forma de escape para las grandes mentes del cine y en este caso un refugio para una de las mejores historias del año. "IT: Welcome to Derry" o "ESO: Bienvenidos a Derry" es una serie precuela de las dos películas que en el 2017 y 2019 dirigiera Muschietti, trayéndonos a la década de los 60, donde un nuevo ciclo de terror se inicia cuando, como cada 27 años, el ser cósmico conocido simplemente como "Eso" inicia una nueva ola de violencia.

Desde el capítulo uno la serie hace una declaración de intenciones en su crudeza y espectacularidad, indicando que nadie está a salvo, generando un verdadero desbalance en el espectador, manteniéndolo siempre sorprendido, a la vez que preocupado por el bienestar de los protagonistas, con escenas gore con suficiente malicia para hacer voltear la cara a los más sensibles. Radica aquí la maestría de la serie, realmente ser una serie de horror, y un relato satisfactorio del proceso de crecimiento de sus personajes, haciendo que la empatía se mezcle con el terror.

Las sorpresas de la serie no paran durante todos sus capítulos, como por ejemplo con la inclusión del personaje de Dick Halloran en la órbita de IT, siendo un personaje principal de la saga de "The Shining", como si de la fantasía de algún fan se tratase, haciéndolos combatir. Cabe notar que su inclusión no es forzada, sino que responde a los interludios que tiene la novela, donde se menciona su participación en la masacre del "Black Spot" hecho que también se muestra en uno de los capítulos más brillantes de la serie.


Las actuaciones de Chris Chalk como Dick Halloran, Jovan Adepo como el abuelo del famoso Mike Hanlon, y sobre todo Bill Skarsgård repasando su papel como el payaso Pennywise, son resaltantes a un nivel cinematográfico. Es en cierta forma una lástima que este relato no lo hayamos podido ver en el cine, como suele pasar con materiales tan bien hechos en calidad técnica, como narrativa como este. Bastará decir que HBO ha retomado su rol de ser "más que televisión" como recordara con series estilo "Band of Brothers" o "Game of Thrones", las actuaciones del elenco de niños está a la altura de sus contrapartes adultas, generando verdadero apego del espectador por ellos, logrando picos emocionales tan fuertes como lo fueran aquellos que generaban las películas. Sin mencionar por no contar la trama la epitome de la épica cuando uno de los personajes infantiles se enfrente directamente a IT.

                                    

Si es usted es fan del terror, más aún fan de las novelas de Stephen King, y fan de la historia de It y las películas de Muschietti, definitivamente no debe perderse esta serie, la cual eleva las posibilidades del universo cinematográfico de Stephen King a niveles que quizá ahora solo podemos sospechar. Por ahora habiendo sido saciados de horror cósmico y aventura, volveremos a hibernar a la espera de la siguiente temporada de esta serie, que retrocederá 27 años al pasado. Esperemos pacientes la nueva era de terror que nos traerá IT. Por ahora les diré que está es sin duda la mejor serie de terror del año.


domingo, 14 de diciembre de 2025

Frankestein


Es imposible separar al creador de su creación, y precisamente este es uno de los ejes centrales de la novela que en el año 1818 publicara la escritora británica Mary Shelley, delimitando con ella el género de terror vinculado a la ciencia ficción; paradójicamente esta máxima también parece aplicarse a la nueva película del director mexicano Guillermo del Toro, quien ha visto cumplido su sueño gracias a su pasión y el apoyo del gigante Netflix.  La película, fruto de décadas de fascinación, es un lienzo suntuoso donde su amor por el monstruo incomprendido y esencialmente piadoso se manifiesta plenamente.

Y es que la historia de Del Toro y Frankenstein se remonta a los inicios de su fascinación por genero de lo monstruoso y lo terrorífico, así a lo largo de su filmografía ha habido varias reminiscencias de lo que en su mente era la figura del ser incomprendido, destinado a ser diferente, pero más piadoso y humano que lo que por generalidad se consideraría humano.

En Frankenstein Del Toro modifica elementos del relato aquí y allá, no siempre en una sensación global de mejora a la historia, pero si con una justificación narrativa que le da nuevos matices a los personajes; así Victor y su amada Elizabeth no tienen una relación de amor, y se palpa a momentos una fascinación unilateral, mientras que como hiciera en "La forma del Agua" Elizabeth se siente más vinculada a la criatura. Su padre, como mecenas de Victor también es un añadido que se escabulle sin mayor visceralidad, tal como lo hace el reconvertido en adulto hermano de Victor. Poco a poco se entreteje y justifica las acciones de Victor, con la figura del padre castigador, y la añoranza del cuidado maternal perdido como un catalizador a su búsqueda por vencer a la muerte.

Alrededor de todos estos cambios Del Toro construye un espectáculo visual fascínate lleno de color y representatividad que trasladan al inconsciente del espectador las motivaciones, búsquedas y hallazgos de los personajes. El rojo, el negro, el azul, el blanco llevan la batuta de una historia contada desde dos perspectivas: El creador y su creación. Oscar Issac hace un gran papel como el obsesivo Victor Frankenstein, pero no lograr transitar, quizá por una decisión de dirección o edición. el camino que enlaza la violencia ejercida durante su infancia con la violencia con la que trata a su "hijo" o creación, sino que le surgen en momentos de frustración con la criatura. 

Por su parte Jacob Elordi gesticula y se mueve convincentemente como "La Criatura", una verdadera epitome de la complexión human hecha de trozos de otros cuerpos, para formar uno bien proporcionado y limpio, tal cual la maestría de un genio cirujano lo imaginaría. Es ahí la gran diferencia con anteriores versiones de la novela que lo representan deforme y demente, su verdadera deformidad no es física, sino ontológica: un ser sin nombre ni propósito, que solo desea la conexión humana que Victor le niega. Elordi es presa de su propia identidad, super fuerza e incluso inmortalidad, cuando la mente y el corazón del monstruo pueden ser capaces de amar y tener compasión, mientras que su cuerpo e ira lo hacen el estereotipo de una bestia.

Todo esto hace que Frankenstein de Del Toro sea un gigante de técnica cinematográfica, pero con una mente y corazón que aun necesitan empezar a latir con mayor fuerza. En parte por lo predecible de la historia ya contada. Para nosotros los fanáticos tanto de Guillermo como de Frankenstein la experiencia es increíble y mágica, sin embargo no lo será para el público general, sino le tienen la suficiente paciencia para dejarla crecer dentro de ellos.



 

lunes, 8 de septiembre de 2025

The Conjuring 4: Last Rites

 


En su primer fin de semana la última entrega de la saga "El Conjuro"  ha generado un éxito inesperado, para un año en que Warnner Bros viene liderando la taquilla, llevando a los cines a una insospechada cantidad de publico a nivel mundial. Dirigida por el clásico director de la franquicia Michael Chaves, quien ha realizado su carrera enteramente dirigiendo peliculas del universo de "El Conjuro", la película vuelve a trasladar nuestros miedo al entorno que en su momento fuera tan exitoso con cintas de terror como "El Excorsista" y "La Profecia": la religión y la familia.

Llevando el terror como una amenaza a estos dos espacios donde deberiamos sentirnos seguros y protegidos, la historia sigue uno de los casos sin resolver de la familia Warren esta vez trasladandonos a mitad de la década de los ochenta, donde los "famosos" investigadores sobrenaturales se encuentran retirados, un objetivo mucho más personal para los Warren sumando a la amenaza demoniaca : su propia hija.

La estructura siguiente es la misma que le diera exito a la franquicia en las entregas 1 y 2 de la saga, sin embargo no por eso es menos efectiva, como un lugar familiar que nos lleva por las "tres etapas" de la posesión, tal cual lo hicieran sus antecesoras, con correctas actuaciones de la familia Smurl y los clásico "jump scares" manejados correctamente. Lo que hace atrapante a "Last Rites" es la sensación de peligro que se plantea por la edad avanzada de sus protagonistas y el inminente riesgo de perder en el proceso a su hija.

Similar a "El Exorcista" la narrativa de "El Conjuro" tiene una cadencia interesante que nos lleva poco a poco a la confrontación final donde la familia Warren, unida ahora con la siguiente generación representada por su hija y su prometido, logran detener al demonio de turno con una final anticlimatico, dado que este fue uno de los casos que los Warren no pudieron resolver.

Es complicado pensar que luego del exito de esta entrega "final" no continuen con la franquicia, sobre todo por el buen sabor de boca que ha dejado en el público,  y aunque tenga una sensación a final y cierre digno, quizá veamos aun más de los Warren en el futuro.


domingo, 20 de julio de 2025

Superman


Hay tantas versiones e interpretaciones cinematográficas de Superman como las ha habido en los cómics a los largo de sus casi cien años de creación: insuperables, frágiles, generosos, totalitarios, inexpertos, veteranos; y por supuesto en el cine siempre ha sido referenciada la versión de Superman de 1978, como el arquetipo de lo que él clásico superhéroe de DC debe ser.

El director James Gunn, ahora convertido en co-director de la renovada "DC Studios", nos ha traído "su" versión (nunca mejor usado él articulo posesivo) del hombre de acero, usando los elementos básicos de su mitología pero transformandolo en uno de sus caracteristicos personajes falibles, como ya lo hiciera en sus otros exitos "Guardianes de la Galaxia" o "Sucide Squad", a la vez que se mantiene fiel a la esencia del superheroe pero imprimiendo una realista motivación para que su "hombre del mañana" tome la decisión de obrar a favor de lo más desvalidos y proteger la vida a todo nivel.

El apartado visual de Gunn se repite como en su anterior filmografía trayendonos un universo colorido, en ocasiones a tales extremos de ruido que recuerda a la visualmente extraña "Guardianes 2" con colores saturados, combinaciones psicodélicas y movimientos rápidos, que podrían marear el espectador más desprevenido, que quizá se pueda sentir abrumado por el maremagnum de personajes que se precipitan uno tras otro en un mundo ya establecido que inicia en media acción con un Superman derrotado huyendo hacia su "Fortaleza de la Soledad".

Claramente influenciado por la "Edad de Plata" de los comics del personaje y apoyandose en los casi cincuenta años desde la primera vez que apareciera en la pantalla grande, Gunn asume acertadamente que el público mundial conoce el universo de los superheroes y en especial el de Superman, asi nos introduce en una historia basada en tres ejes narrativos principales: la aparición de Krypto, una historia de origen personal de Superman y su enfrentamiento contra los planes de Lex Luthor por asesinarlo.

Con respecto al primero, Krypto tiene la misma  transformación que Clark y los Kent, en esta versión Krypto deja su clásica apariencia  y personalidad para ser más un mestizo problemático con no mayor objetivo que ser un perro y nada más, se agradece que sea uno de los motores de la historia ya que cualquier dueño de un perro se puede identificar con ese deseo de cuidar y proteger a tu mascota, lo que hace que me haya sentido más empatico aun con el personaje de Superman, esto hace que la inclusión de Krypto no se sienta extraña.

El segundo eje se desarrolla de igual forma Johnattan y Martha quienes se vuelven dos padres aun mas comunes y realistas para Clark Kent, resaltados gracias un giro de trama tan sorpresivo que podria dejar con la guardia baja a los fanáticos de Jor-El y Lara, pero que es esencial para determinar un claro mensaje de la versión de Gunn: este Superman decide hacer el bien por que es lo que trae con él, pero principalmente por la influencia de sus padres terricolas.

Siendo estos los dos ejes emocionales de la historia, la acción la trae el tercero, con un Lex Luthor interpretado por un Nicholas Hoult a la vez que "comiquero" más despiadado y determinado en su objetivo de eliminar a Superman, con quien llegan como secuaces "La Ingeniera" y "Ultraman", además una larga secuencia de planes que involucran Kaijus, universos de bolsillo, equipos técnicos, planes de desacreditación, conflictos internacionales y la clásica kryptonita.  Todo desde la perspectiva de la ya mencionada "era de plata" lo que hace que brillen personajes como Jimmy Olsen y claro Lois Lane interpretada por Rachel Brosnahan, que repite la versión de Lois que ya vieramos interpretado por Bitsie Tulloch en la recordada "Superman & Lois".

En resumen si no gustan del universo de James Gunn quiza no disfruten de esta versión, pero estoy seguro que conforme más veces se vea esta película un verdadero fan de Superman sabrá apreciar su influencias como "Superman All-star" como resumen de todas las etapas del personaje, asi como la divertida inclusión de la "Justice Gang", Mr. Terrific, Hawkgirl y Guy Gardner. Superman se siente como una continuidad del universo creado en "Sucide Squad" y "Peacemaker", pero pareciera que aunque estos tres proyectos han tenido el sello caracteristico de Gunn, el resto de película que seguirán tendrán la marca de los directores y guionistas que lo sucedan. Solo el tiempo dirá si podremos seguir disfrutando de una era de popularidad de estos personajes.
 

miércoles, 25 de junio de 2025

28 Years Later

 


"28 años después" trae un aire fresco a una franquicia que en el año 2002 con el estreno de "28 días después" cambió el genero de zombies al innovar con un origen claro del inicio del "virus zombie", traer al género a los "zombies veloces" y filmar en una calidad "casera" con cámaras que en su tiempo eran de fácil acceso al consumidor promedio.  Esta nueva entrega repite todas esas fortalezas filmando en esa vez en un artefacto que el mundo entero tiene a mano: un celular, más específicamente un iphone 15, el cual es usado, salvando distancias del uso diario que se le da, con costoso equipamiento y lentes cinematográficos que le dan una apariencia a momentos más cinematográfica, pero que no por ello deja de ser desafiante en la narrativa planteada.  

Danny Boyle ha sido realmente osado en el manejo cinematográfico del encuadre, la edición y el ritmo de su cinta, algo que realmente aprecio de sobremanera por encima de la "limpieza" de la imagen, como una herramienta creadora de atmosferas y visiones distorsionadas, algo similar a lo que en su momento se le criticara a Zack Snyder con su "Army of the Death" por el uso de extraños bokehs, desenfoques incompresibles y apariencia de grano en una cinta filmada con cámaras digitales. Estas decisiones estéticas y creativas van muy bien de la mano de estas historias crudas de mundos transformados en locura y muerte.

Pero "28 años después" no solo es una historia de zombies innovadora en el aspecto visual, sino también, gracias al regreso del guionista Alex Garland, una visión fresca en el lore del género, nuevamente con el paralelismo con Snyder, circunscribiéndose a su propio universo, la coherencia de zombies sobreviviendo 28 años luego de iniciada la propagación de un virus que se contuvo solo al Reino Unido, se justifica con una "mutación" del virus que extrañará a más de uno, pero que no deja de ser una consecuencia natural de las leyes que gobiernan la saga, lo cual por más impactante que a primera vista parezca, cobra mayor sentido cuando más se analiza. La presencia de los "Alfa" y los "Lentos" recuerdan mucho a la variedad de monstruos come humanos presentados en el manga y anime "Shingeki no kyojin", muy al estilo del ataque de esos "Titanes" despiadados cuyo único objetivo era destruir a la humanidad.

Por debajo de todo eso y elevando la cinta a un nivel de empatía y filosofía remarcable, está el drama humano de nuestro protagonista Spike, un niño de 12 años, interpretado por el actor  de la misma edad Alfie Williams, quien es la revelación de esta cinta, habiendo sido elogiado por su capacidad actoral en este su primer rol protagónico. Es  él quién lleva el peso de una retorcida "Coming of age movie" con fuertes lazos emocionales y una muy buena química con sus compañeros actores Aaron Taylor-Johnson, Jodie Comer y Ralph Fiennes, ninguno de los cuales desentona y sobre todo acepta esta surrealista historia (aún para el género) con la misma valentía que su escritor y director la concibieron.

Habiendo dicho todo esto, "28 años después" no es una película que tendrá opiniones unánimes, pues a muchos que vayan esperando algo diferente podrá dejarlos insatisfechos o desorientados, pero no se podrá negar que verán algo diferente y con una clara visión.



jueves, 10 de mayo de 2018

Avengers: Infinity War


De principio a fin Avengers: Infinity War es una continuidad de acción en una sola dirección, donde la confrontación es el catalizador principal, como un río chocando contra obstáculos, el protagonista, en este caso el villano Thanos,  ha emprendido una cruzada al mismo estilo de la guerra relámpago nazi para eliminar la mitad de la vida en el universo.  Si bien Avengers (2012) sentó un precedente sin igual en la historia del cine, donde una serie de películas conducían a un evento principal donde todas estas historias confluían, la nueva cinta de Marvel eleva la apuesta a la potencia diez, haciendo de Infinity War el evento por el cual los fans de estas franquicia han esperado diez años. Un proyecto tan ambicioso podía fallar estrepitosamente y sin embargo dentro de las reglas del juego establecidas por sus propios creadores Infinity War logra cumplir no solo las expectativas sino superar lo que muchos esperaban.

El salto de calidad que empezara con Iron Man (2008) logró su segunda cima con Capitan America: Winter Soldier (2014) principalmente gracias a la dirección de los hermanos Russo cuya base venía de sus trabajos en televisión en series como Arrested Development, Happy Endings y Community, donde demostraron increible maestría para dirigir una historia de acción y desarrollo de personajes, donde ya monstraron su calidad para incorporar distintos personajes y perspectivas en una sola historia, con el personaje de Nick Fury, Flacon, Natasha Romanoff y Steve Rogers como ejes de una historia madura y atrapante. Fue este éxito en critica y audiencia lo que los llevo a dirigir Capitan America: Civil War (2016) donde no solo supieron contrastar las diversas personalidades de tantos personajes, sino usarlos de forma precisa para otorgar una satisfacción en cuanto a narrativa al espectador.

Este es el camino que ha hecho de Anthony y Joe Russo los directores ideales para este leviatán cinematográfico, que en manos de cualquier otro u otros directores hubiera sido desde un fracaso rotundo hasta una película mediocre, y no el éxito comercial y de aceptación de audiencia que es hoy. Cabe decir que las cintas Marvel nunca han sido la crema del placer intelectual cinematográfico, pero es cierto que quién escribe, además de un cinéfilo, es un amante de los cómics, los cuales, al igual que el cine, son atrapantes, debido en gran parte a la épica que tienen, como antaño las mitologías, y por la creatividad ilimitada que estos pueden ofrecer. En el mundo el cómic eres libre de hacer lo que quieras, tus personajes pueden tener todo poder que desees y puedas justificar de alguna u otra forma no tan clara, porque lo que facilita que tu lector pueda conectar con la historia es la conexión emocional que puedas tener en ellos y la historia. Este realismo emocional permite que conectemos con Teseo o Tony Stark a pesar que nunca hallamos combatido contra un minotauro o Thanos.  Esta es la clave que nos permite pasar de los primeros pasos de bebé donde debíamos entender que Iron Man tenia que usar un desarmador en pantalla para que podamos creer en la existencia de su traje, a verle aparecer y desaparecer escudos y armas al instante usando nanotecnología.

Los limites de lo verosímil se desdibujan en Avengers: Infinity War  al mismo tiempo que las motivaciones aterrizan desde el inicio, dos horas y medias después notará que no ha sentido que las emociones se detuvieran en ningún momento y que ha pasado mirando la pantalla sin bajar la mirada, se dice en técnica narrativa que el inicio del interés del espectador por cualquier historia es cuando el protagonista determina su deseo, el objetivo final que justifica su existencia, aquello que lo empuja hacia adelante, en el caso de nuestro protagonista Thanos este es traer el balance al universo. De forma interesante este "deseo" no se presenta de forma directa, sino que recurre a la tecnica que se inicia en Avengers (2012) llamada macguffin, el cual es un objeto que mueve la historia, por ser el objeto de deseo de protagonista y antagonista, el termino creado por Alferd Hitchcock ilustra como el tener un objeto como el "deseo" de nuestros personajes es una herramienta sencilla para avanzar una narrativa.

¿Pero por qué entonces Justice League (2017) se siente tan vacía en cuanto a motivaciones, si cuenta a primera vista con la misma técnica que Avengers: Infinity War? La respuesta es sencilla y es uno de los cimientos de una correcta construcción de personaje: la necesidad del personaje. A diferencia del deseo, la necesidad no es lo que el personaje quiere tener, sino lo que realmente le hace falta, es la esencia de un realismo emocional con el cual la audiencia pueda identificarse, y mientras Steppenwolf desea las cajas madre para obtener poder, Thanos ejerce un rol distinto, el necesita las gemas para proteger. Esta es otra de las claves para narrar un historia coherente que conecte con el espectador, el cual no necesariamente debe simpatizar con las acciones del protagonista, sino que debe empatizar con ellas.

La necesidad de Thanos se expresa, como en la saga original de Star Wars, a través de la paternidad, algo que Cesár Vallejo expresaba muy bien al decir: "todas las cosas en el universo son inevitablemente padres e hijos". Las épicas casi siempre confluyen en esta dualidad e Infinty War tiene esta misma base, en una versión retorcida del "con un gran poder viene un gran responsabilidad", que hace que el poder de Thanos y su intelecto lo lleve a, de una forma egocentrista y equivocada, hacerse cargo de la responsabilidad por todo un universo, al decidir esto su necesidad se vuelve en un camino hacia volver la mayor figura paterna de todas: un dios. La tercera piedra angular de la construcción de Thanos y por tanto de su arco argumental, el cual es el mismo que Infinity War es la debilidad del personaje. Esta debilidad es poderosa en Thanos al estar ligada a su deseo , en este caso es su lado paternal.

Las dieciocho películas hechas para los demás personajes hacen que estos no necesiten mayor introducción y la acción empiece desde los primeros minutos, donde la acción y reacción son apaciguadas para que las emociones puedan ser digeridas por el espectador con momentos de comedia, lo maravilloso de el pasado de dirección de comedias de los hermanos Russo hace que a su cualidad de poder narrar historias con muchísimos personajes, se sume una increíble habilidad de manejar  los diferentes tonos de las franquicias Marvel, poniendo en una misma escena el humor de las sagas de Guardianes de la Galaxia, Thor, Iron man o Spiderman. Esto se debe al manejo magistral de la comedia que tienen los hermanos Russo. cosa aparte son los gags y chiste que en verdad son el punto débil de todas las franquicias, pero que en este caso, con algunos altibajos, logran hacer mas llevadero y relajante el largo metraje de la cinta.

Cinematográficamente los directores saben posicionar a los actores según el nivel de intensidad y la importancia que quieren darles, la dinámica del movimiento es en algunos casos muy buena, en otros un poco forzada, dado a la cantidad de personajes que hay y sobre todo al tono que ya tienen, lo que no permite jugar con su fisicalidad mas allá de lo que ya se ha visto en sus franquicias, por tanto Dr. Strange debe tener cierta corporalidad frente a Star y Banner de igual forma, sobre todo dado el cambio que se le dio en Thor Ragnarok. Entonces podremos decir que Avengers: Infinity War se siente en mucho como una Guardianes de la galaxia volumen 3, o Dr. Strange 2, o Thor 4, o Spiderman 2, o Iron man 4 siendo estos los personajes cuya trama se desarrolla mejor, dado que el tono y la estética que mantiene cada escena de estos personajes da esta sensación, lo cual en mi opinión es un acierto teniendo en cuenta que esta debe haber sido la decisión de los directores, que si comparamos con Justice League podemos notar que sus personajes no guardan relacion con su entorno visto en Man of steel o Batman v Superman.


Esto contraste con lo sucedido con Capitan America, Falcon, Black Widow, Black Panther, Okoye, Bucky o Shuri y menor parte con Vision y Wanda, todos ellos tiene una linea argumental basada en la trama, como acción y reacción, y no una basada en los personajes, esto quiere decir que es la trama la cual mueve hacia adelante a los personajes y no los personajes a la trama, esto y el poco desarrollo de The Black Order son los dos puntos mas débiles de Avengers: Infinity War, lo cierto es que es perdonable dado la gran cantidad de personajes que maneja la cinta, por momentos se ven cierta motivaciones en Wanda y Vision y en Proxima Midnight y Corvus Glaive, pero no hay tiempo para interiorizar ni en ellos ni en Bucky o T'challa, un acercamiento más emocional a estos personajes podría haber resultado en un gran acierto o en un increíble error que desmontará todo el ritmo vertiginoso que tiene la cinta. En esta cinta el balance es algo muy delicado, por tanto que estos personajes no pudieran tener mayor participación es algo que extraño, como si lo lograron en Civil War con diez minutos de Ant man o quince minutos de Spiderman.

El manejo de la acción como recurso narrativo de los hermanos Russo es  otro de sus puntos fuertes, como ya se había visto en sus cinta Capitan America: Winter Soldier (2014) en Avengers: Infinity War este detalle por el balance de la acción a favor de sobrellevar la trama es otro de los causales de que las dos horas y media de duración no se sienta, en mayor grado de maestría podemos ver un ejemplo de este recurso cinematográfico en cintas como Mad Max: Fury Road , donde la acción física se basa en ir de un lugar a otro y de vuelta, un aspecto importante de la cinematografía es encontrar el espacio en el que la historia se desarrolla y hacer que esta recorra ese espacio, otro ejemplo es la trilogía de The Lord of the Rings  (2001-2003) , en la cinta de los Russo el salto de espacios no se siente forzado a pesar de cubrir un amplio abanico de lugares que van desde Nueva York, el espacio exterior, Wakanda, Nidavellir, Vormir y Titán, un logro ejemplar dado que es la primera vez en la que vemos estos lugares conectados entre sí.

Las actuaciones son otro punto destacable y es que Marvel ha sido capaz de embarcar en sus cintas a algunos de los mejores actores del medio y a grandes descubrimientos como es el caso de Dave Batista y Chris Hemsworth, donde tenemos grandes actuaciones de Zoe Saldana como Gamora, Benedic Cumberbach como el Dr. Strange, sumándose la poderosa actuación de Josh Brolin como Thanos, estas tienden a interiorizar los pensamientos y sentimientos de sus personajes, que en algunos casos tienen apenas instantes para actuar, el trabajo de los directores se simplifica al dar libertad a los actores para impovisar sobre personajes que conocen muy bien, pudiendo así llevar la visión que anterior directores han tenido para ellos. Es asombrosa la capacidad de trabajo en equipo y humildad que ha logrado desarrollar Marvel con sus directores y actores, casos como Batista y Hemsworth, son dignos de realzar dado que ambos han llevado la comicidad de sus personajes a los extremos que los directores James Gunn y Taika Waititi han visionado para estos.

Todo artista conoce la sensación de terminar una obra y saber que podría ser mejor, el espectáculo que es Avengers: Infinity War no puede compararse con cintas más personales, pero si con aquellas grandes producciones destinadas a un éxito mundial, recuerde lector que la película debe funcionar tanto en América Latina como en Asia y en África, solo por eso el gran grado de dificultad la hace un gran logro cinematográfico, aún tendremos que esperar por una evolución de este universo que nos ofrezca cintas cada vez mejores, Marvel a logrado crear un familia entre fans, directores y actores, esto potencia las posibilidades de contar con cintas como estas durante muchos años más, esperemos que nos sorprendan con cada vez mayores riesgos, la única forma de crecer.




La Odisea

 "Cuéntame sobre un hombre complicado", con esta frase,  proveniente de la traducción al inglés de la académica Emily Wilson sobre...